10/221 – Piornal

Piornal es un municipio español de la provincia de Cáceres, Extremadura. Se sitúa en la mancomunidad del Valle del Jerte, en el límite con la mancomunidad de la Vera.
Se alza a 1175 metros de altitud, sobre el altiplano de la Sierra de Tormantos, en las estribaciones de la Sierra de Gredos. Su altitud media es de 1200 metros sobre el nivel del mar, la más elevada del valle y de toda Extremadura.
Debe su nombre a la abundancia en el municipio del piorno. El nombre “Piornal” está registrado ya a mediados del siglo XIII, concretamente en 1254, según consta en una bula de Inocencio IV.
No están muy claros los orígenes de Piornal, se cree que algunos habitantes prerromanos estuvieron por estas tierras sin que fuesen molestados ni por romanos ni por visigodos o árabes. La altura, las dificultades del clima y su precaria economía no les hicieron objeto de apetencia para otros colonizadores.

Los primeros indicios del pueblo como tal se tienen a principios del siglo XIII, Piornal surgió como enclave pastoril, los agostaderos (lugares donde pasta los bovinos durante el estío) del altiplano de Tormantos ejercían una atracción permanente para los ganaderos. Se trataba, por aquellos tiempos, de unas tierras pobres que no podían tener otro destino.

Existen divergencias sobre la procedencia de los primeros pastores que se establecieron en estas tierras. Algunos sostienen que fueron pastores castellanos de Zapardiel de la Ribera (provincia de Ávila), quienes plantaron sus cabañas y establecieron su ganado en la Sierra de Tormantos. Otros están convencidos de que fueron pastores venidos de las montañas del Reino de León, teniendo en cuenta, la similitud de algunas características del idioma leonés con palabras que aún se conservan en Piornal. Fueran castellanos o leoneses, lo que parece seguro es que fueron pastores los que, mediante la construcción de les cabañas, dieron origen al pueblo.

A la caída del Antiguo Régimen la localidad se constituye en municipio constitucional en la región de Extremadura, desde 1834 quedó integrado en el Partido Judicial de Plasencia.​ En el censo de 1842 contaba con 120 hogares y 658 vecinos.

En el Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, ordenado por Pascual Madoz entre 1846 y 1850, se relata de Piornal lo siguiente: Tiene 280 casas, la del ayuntamiento, escuela dotada con 1.500 reales de los fondos públicos a las que asisten 47 niños. Iglesia parroquial (San Juan Bautista), con curato de segundo ascenso y provisión ordinaria, y en las afueras 2 ermitas con el título de Humilladero y Concepción. Se surte de aguas potables en 2 fuentes en las inmediaciones y de esquisita calidad. Población: 120 vecinos. 657 almas.

En Piornal aún se sigue hablando el estremeñu o arto estremeñu, con peculiaridades propias del lugar

Bandera de Piornal (Cáceres).svg

Información sacada de la Wikipedia

JeRTe

Historia (Wikipedia)

 En la Edad Media, tras la Reconquista, formó parte del sexmo de Plasencia.  Hasta 1492 contó con una comunidad judía, con categoría de aljama, subordinada a la de Cabezuela del Valle.  En 1564 se redactaron las ordenanzas del concejo de Jerte. Según se deduce de aquellas ordenanzas, aunque Jerte era una localidad dependiente de Plasencia, el pueblo tenía cierta autonomía, organizándose en un concejo abiertoque tomaba las decisiones importantes mediante la reunión de todos los vecinos en el portal de la iglesia. La ciudad de Plasencia confirmó las ordenanzas de Jerte en 1565.

En abril de 1699, Carlos II concedió a Jerte el título de villa, lo que hizo que Jerte pasara a ser una localidad independiente de Plasencia.

Durante la Guerra Peninsular, la villa de Jerte fue incendiada por las tropas napoleónicas. En la primavera de 1809, Jerte había sido un importante punto de resistencia contra la invasión, impidiéndose desde la villa el acceso de las tropas francesas al valle, hasta el punto de que varios soldados franceses murieron y tres fueron apresados. La muerte de los soldados, unida a la constante negativa de los habitantes de la villa a suministrar víveres a los invasores, hizo que el 21 de agosto de 1809 una tropa de entre dos mil y tres mil soldados franceses quemase todas las casas de la localidad durante varios días. Los franceses rodearon completamente el casco urbano para evitar cualquier intento de apagar el incendio por parte de los vecinos que se habían refugiado en las montañas. Quedaron muy pocas casas en pie.

A la caída del Antiguo Régimen la localidad se constituyó en municipio constitucional en la región de Extremadura. Desde 1834 quedó integrado en Partido Judicial de Jarandilla.7​ En el censo de 1842 contaba con 200 hogares y 1096 vecinos.

SaN MaRTíN De TReVeJo

En esta ocasión una reunión familiar en este bonito pueblo que sin ninguna duda se merece una visita fotográfica por su peculiar arquitectura, sus calles edificios, etc..si no lo conocéis ya estáis tardando en pasaros por allí, eso sí, no olvidéis vuestras cámaras! Estas imágenes han sido tomadas con una compacta Sony.

Calles con “regatos” donde corre el agua hasta en verano…

Calles empedredas, estrechas, en la sombra con sabor añejo.

Fachadas que muestran lo antiguo y lo nuevo.

A destacar las puertas de las “cuadras”, sus cierres  y estructuras.

Ah, mi sobrina y su móvil.

Y esto que no se lo que era, una especie o modo de eclipse con el sol……algo así…

Salu2

Mario E.

TaViRa

Tavira es una de las ciudades más bonitas del Algarve Portugués. Se asienta a ambos lados del río Gilão, en pleno Parque Natural de la Ría Formosa y a escasos minutos de la provincia de Huelva.

Aun siendo uno de los municipios más conocidos y visitados del Algarve, Tavira ha sabido conservar su legado natural, su patrimonio arquitectónico y la esencia del pueblo portugués. Tavira cuenta a su vez con magnificas playas de aguas azules y fina arena blanca, a las que en conjunto se las conoce como Isla de Tavira (Ilha Tavira, en portugués), de unos 11 km de longitud.

Pasear por Tavira es toda una delicia para nuestros sentidos. Su extensa y hermosa ría y sus tranquilas y apacibles calles empedradas con fachadas de azulejos portugueses, agradables terrazas de cafés y escaparates de pescado fresco te invitan a hacerlo. Es además un lugar ideal para viajar con niños. Para conocer Tavira lo mejor que puedes hacer es perderte por sus típicas calles. De esta manera podrás disfrutar de sus paisajes y del ambiente luso que tanto nos gusta a nosotros y por el que sentimos tanta debilidad.

Salu2

Mario E.